Protector solar en invierno: el paso que no deberías saltarte.
Cuando bajan las temperaturas solemos asociar el protector solar con el verano, la playa y los días de calor. Sin embargo, la piel no entiende de estaciones. Aunque el cielo esté nublado o haga frío, la radiación sigue llegando a la superficie y puede causar daños silenciosos que se acumulan con el tiempo. Por eso, usar protector solar en invierno es un hábito imprescindible para mantener una piel sana, luminosa y protegida durante todo el año.
La radiación no desaparece en invierno.
Es un error pensar que el sol “descansa” en los meses fríos. De hecho, los rayos UVA, responsables del envejecimiento prematuro, las manchas y el daño profundo en la piel, están presentes con la misma intensidad durante todo el año. Son los que penetran más profundamente y los que más contribuyen al fotoenvejecimiento.
Pero no son los únicos:
- UVB: aunque disminuyen en invierno, siguen llegando a la piel y pueden causar irritación, quemaduras leves y manchas.
- Radiación infrarroja (IR): genera calor, inflamación y acelera la degradación del colágeno.
- Luz azul (HEV): procede del sol, pero también de pantallas. Favorece el estrés oxidativo y la aparición de manchas.
En resumen: incluso en los días más fríos, la piel sigue expuesta a factores que la dañan, la inflaman y la envejecen.
Los protectores solares ya no son solo “cremas para el sol”.
La cosmética ha evolucionado muchísimo. Hoy en día, los protectores solares se han convertido en tratamientos completos que cuidan la piel mientras la protegen. Puedes encontrar:
- Solares con color que unifican el tono y sustituyen la base de maquillaje.
- Solares despigmentantes que ayudan a aclarar manchas y prevenir nuevas.
- Fórmulas hidratantes perfectas para el invierno, cuando la piel se vuelve más seca y sensible.
- Solares antiedad con activos como ácido hialurónico, vitamina C o péptidos.
Esto significa que protegerse del sol ya no es solo evitar el daño, sino mejorar la piel mientras la cuidas.
Y lo mejor: es un gesto que solo lleva unos segundos.
¿Qué protector solar elegir según tu piel?
- Para piel seca: Solares hidratantes o nutritivos.
- Para piel grasa: Texturas ligeras o gel.
- Para piel con manchas: Solares despigmentantes.
- Para quienes buscan buena cara: Solares con color.
¿Conclusión?
El protector solar no es un producto estacional, es un básico de cuidado facial. Usarlo en invierno es una de las mejores decisiones para mantener la piel joven, uniforme y protegida a largo plazo. Un pequeño gesto diario que marca una gran diferencia.